Bariloche, un circuito chico y una gran cerveza

 

Por Vasco Andariego 

 

Vas a San Carlos de Bariloche y una de las cosas que no podés dejar de hacer es una vuelta por el Circuito Chico. Hay un lugar desde el cual vas a tener vistas increíbles del paisaje patagónico: el Mirador Punto Panorámico.

En el kilómetro 24,7 del circuito, muy cerca de ese mirador, hay otra visita que no se puede evitar: Cervecería Patagonia. Inaugurada en junio de 2016, es una fábrica de cerveza con elaboración a la vista y un bar como para quedarse a vivir.

Allí se producen nuevas variedades y especialidades cerveceras, que se maridan con la exquisita gastronomía patagónica, y además buena música y vistas espectaculares.

Ingresar al bar, con su particular arquitectura en la que sobresalen las largas mesas “para compartir”; el enorme hogar con sus leños, y la terraza como un imponente balcón al lago Moreno con su marco de montañas, ya convence para quedarse.

Pero, sentir el aroma de la cerveza cocinándose en sus ollas de cobre ya invita a sentarse, relajado y saborear alguna de las variedades recién tirada.

Como director de orquesta, el maestro cervecero Diego Bruno dirige a su equipo en el Brewhouse (sala de cocción) de última generación, traído de Schulz, Alemania, de donde salen variedades como Ipas, Porter, Barley, Wine, Pine Ale y algunas especialidades de estación con ingredientes autóctonos.

Hay que dejarse sorprender con sabores nuevos, ya que la amplia carta contiene algunas variedades con sauco, lavanda, frutilla y pino, entre otras.

El maridaje

En el bar se ofrece una variada propuesta gastronómica, basada principalmente en productos de la zona y todas las cervezas producidas en el lugar. Como extra, los platos tienen la recomendación de maridaje con la cerveza que corresponda y viene con un tester para probarla.

Leandro Pagano, el chef, día a día contacta a productores de la zona para innovar con ingredientes autóctonos. Cada plato está pensado para ir más allá de lo conocido, es una carta que abarca desde picadas con productos regionales, hasta platos más elaborados como la hamburguesa de cordero y postres diversos.

En alguno de los pasos de cada plato expuesto en la carta interviene la cerveza como ingrediente.

Algunos de los platos

Babe Ribs: Ribs de cordero braseado con barbacoa y limón. Acompañado con papas rústicas $160. El maridaje ideal es una Amber

Tabla Coihues: variedad de quesos, fiambres y ahumados; pickles; albóndigas de cordero, y plancha de lomo de ciervo. Para dos personas, $220.

Hamburguesa MEN: pan, medallón de 180 gs de carne de codero, pickle de pepino, rúcula y mostaza de dijon (picante); acompañado con papas rústicas, $175. Se sugiere acompañarlo con una IPA.

Freddy Style Corderou: asado de cordero braseado, con risotto de cebada y quínoa negra, $250. Marida perfecto con la Doble IPA.

Postre Maracuyada: creme Bruleé de maracuyá y praliné de malta. Ideal acompañarlo con la Weisse.

También en la carta hay un tester de cuatro cervezas, por $75. Y si querés hacer una visita guiada y conocer todo el proceso de elaboración, preguntá por Belu Jonsson y ella te lleva.

Más información: http://www.cervezapatagonia.com.ar/