Requisitos para hacer la revolución… de los aviones

 

Por Vasco Andariego 

El tema de la aeronavegación comercial ha sido, en los últimos meses, uno de los preferidos del Gobierno nacional, en cantidad de anuncios y en profusa difusión.

Son buenas noticias, en general, ya que Argentina necesita “despegar” en esa actividad tan ligada al turismo y las relaciones comerciales, ambas generadoras de puestos de trabajo.

Ayer, el ministro de Transportes de la Nación, Guillermo Dietrich, junto a su par de Turismo, Gustavo Santos, presentaron en Córdoba “La Revolución de los Aviones”, un ambicioso y plausible programa que apunta a duplicar el mercado aerocomercial de la Argentina en tres años; llevar los 11 millones de pasajeros actuales a 22 millones.

Eso, como bien lo plantea el colega Iñigo Biain en Infonegocios (ver nota en http://infonegocios.info) implica aumentar la flota de aviones en, por lo menos, el doble de los que hoy surcan los cielos nacionales.

Y las dudas, en este aspecto y en cuanto a las inversiones, están planteadas en términos integrales por Biain en su nota, por lo tanto no las voy a reiterar aquí.

En este tema, sumo una preocupación más, que se la presenté al ministro Santos en oportunidad de anunciarse otro proyecto ambicioso y auspicioso: el hub Córdoba “Norcorsur”, que unirá el norte y el sur del país (y viceversa) por parte de Aerolíneas Argentinas “sin pasar por Buenos Aires”.

Nadie puede dudar de las ventajas que ello representa, en “horizontalizar” y federalizar el país a través del aeropuerto de esta ciudad.

Pero, le dije al ministro de Turismo, “me preocupa el aeropuerto”. Santos coincidió con mi preocupación y, rápido de reflejos, anunció un plan de inversiones millonario para 19 aeroestaciones del país, incluida la local.

Si a los vuelos que actualmente arriban y despegan desde el aeropuerto Internacional Ingeniero Ambrosio Taravella, de cabotaje e internacionales, se los pretende duplicar, la estación aérea debería ser ampliada, remodelada y modernizada en, por lo menos, el doble que su capacidad actual.

Me ha tocado llegar a Córdoba en un vuelo internacional que se “juntó” con otro también del exterior, y el trámite de Migración, recuperar el equipaje y pasar por Aduana, demandó una demora de dos horas.

O sea, ponemos al caballo adelante del carro (en este caso, las turbinas en el avión) o nos vamos a ver en serios problemas. Además, el mismo ministro Santos dijo: “Me tocó inaugurar el año pasado (2015) las obras que se tendrían que haber inaugurado en 2006”. Toda una definición de la demora en hacer las inversiones por parte del concesionario de Aeropuertos AA2000.

La crónica de Biain (@InigoBiain) en @InfoNegocios_AR es impecable.

Abur

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