9-11, quince años después

Por María Navajas

Se cumplen 15 años del atentado a las Torres Gemelas y al Pentágono, en Estados Unidos. Unos días antes viajé invitada para asistir a la Cumbre de Turismo en Miami.

Tras el encuentro, junto a dos colegas argentinos participamos de un fam press en la ciudad de Orlando. La mañana del martes 11 nos dirigíamos al parque temático Magic Kingdom, cuando escuchamos las noticias.

En lugar de una semana debimos quedarnos 17 días por la suspensión de todos los vuelos.

Regresamos a Miami, por la  cercanía con el aeropuerto y ahí escribí esta breve nota como un perfil del comportamiento del estadounidense medio y el ambiente que se respiraba en el famoso centro turístico.

La nota jamás fue publicada. Tal vez este sea el momento oportuno.

orlando-disney

A casi una semana del atentado a las Torres Gemelas y al Pentágono en la ciudad de Nueva York, la vida transcurre tranquila en Miami y Orlando, en el estado de Florida.

El martes 11 de septiembre de 2001, día del ataque, Disney World, como todos los otros parques temáticos de Orlando, cerraron sus puertas pasado el mediodía y se evacuó al público que estaba en el interior. Sin embargo, al día siguiente todo volvió a la normalidad y se reabrieron.

Algunos hoteles de la ciudad, como el de la cadena Sheraton, procedió a realizar simulacros de incendio y para ello la gerencia del establecimiento pidió la colaboración de los huéspedes.

Ya en la ciudad de Miami, salvo las protestas generales de turistas varados, primero por el levantamiento de todos los vuelos y luego, por la complicada reprogramación, la fisonomía del importante centro turístico es la habitual aunque la televisión, radios y diarios mantienen el alerta por el brutal episodio pocas horas antes.

Las pantallas de TV dejan escuchar marchas militares y religiosas que se intercalan con programaciones especiales, aunque el día de los atentados y el siguiente, se suspendieron todas las tandas comerciales con pérdidas cercanas a los 100 millones de dólares.

God blesse América (Dios bendiga a América) y Barras y estrellas, conocida marcha militar, suenan en lo más profundo del corazón de los residentes de Estados Unidos.

Tanto es así que la existencia de banderas se agotó y las conocidas cadenas de supermercados Wallmart y Kmart, entre el martes 11 y miércoles 12, vendieron 514 mil banderas en Miami, ciudad en la que todos los edificios públicos, hoteles y parques las muestran a media asta, en señal de duelo.

No obstante, los cuantiosos restaurantes y confiterías se observan rebosantes de vida, sobre todo los fines de semana. La Lincoln Road, en South Miami, sigue convocando por la noche a legiones de jóvenes desde las mesas dispuestas en esa peatonal, lugar de encuentro del colectivo  gay, cuyos integrantes caminan de la mano con sus respectivas parejas en interminables recorridas y se cruzan con aquellos que pasean a sus mascotas y con grupos religiosos que marchan con velas y entonan cánticos en memoria de los muertos por el terrorismo.

La mirada de los turistas escudriña el cielo en búsqueda de la reanudación de los vuelos de las numerosas empresas que llegan a la terminal aérea de Miami. El retorno de la rutina en el aeropuerto es lenta y por ello un preocupado hervidero de personas que ansían volver a sus países de origen por temor a que se repitan los ataques; para reintegrarse a sus respectivas obligaciones laborales, o porque se les termina el presupuesto destinado al viaje. Esto es motivo de continuas discusiones y reclamos en los mostradores de numerosas aerolíneas.

Es que a los miles de turistas extranjeros se suman los norteamericanos provenientes de distantes ciudades del territorio nacional que ven entorpecido su regreso por la reprogramación de vuelos de las líneas domésticas.

Algunos grupos decidieron fugarse de la caótica Nueva York hacia Miami (2.053 kilómetros) y a la inversa, los que están en la Florida  de vacaciones quieren regresar a sus hogares en Nueva York para reencontrarse con la familia y amigos. Muchos grupos lo hicieron en taxi, en un viaje de más de 18 horas y a tarifas abusivas.

miami-lincoln-road

Anotaciones al margen

Renovación total de International Drive (columna vertebral de Orlando).

Marcada recesión económica; amenaza de tornado y olor a guerra.

Precios de la época

Entrada a los Studios Universal U$S 50.

Hotel Sheraton, habitación hasta para cuatro personas, en temporada baja, U$S 89, y en alta, U$S 120.

Transfer desde el aeropuerto de Miami hasta la calle Collins U$S 13 y en taxi U$S 26.