La ciudad de Córdoba y sus puentes

Por Ariel Bustos Bonvecchio

La tendencia original al fundar ciudades fue hacerlo de espaldas a los ríos, pero en los últimos tiempos la visión cambió por completo y las riberas fluviales se pusieron en valor y son las que mejor cotizan en el sector inmobiliario.

Las costas del Suquía fueron elegidas por Jerónimo Luis de Cabrera para fundar la ciudad de Córdoba, en un sector del hoy barrio Yapeyú. Sin embargo, distintos motivos trasladaron esa primitiva aldea al perímetro del actual centro y el río pasó a ser los límites norte y este.

A mediados del siglo 20, un proyecto de urbanización del río creó distintas obras entre los puentes Avellaneda y Centenario, pero fue recién en la década de 1980, cuando se cambió la imagen empobrecida del cauce.

En 1983 el arquitecto Miguel Ángel Roca comenzó la sistematización del Suquía y convirtió las orillas en un parque lineal. Se trazaron calzadas en ambas orillas, paseos peatonales, ciclovías y dársenas de estacionamiento. No obstante, en la primera década del siglo 21 el sector de nuevo estaba descuidado y en el marco de los festejos del Bicentenario de la Revolución de Mayo se emprendió una nueva puesta en valor.

Se renovó la Isla de los Patos y se revitalizó el tramo entre los puentes Santa Fe y Centenario. Se parquizaron riberas, colocaron nuevas luminarias y se reparó el canal de hormigón por donde transita el cauce.

Puentes céntricos

Centenario. El centenario de la Revolución de Mayo motivó una importante inversión en obra pública, que incluyó la construcción de un nuevo puente en el extremo de la avenida General Paz en reemplazo del antiguo Juárez Celman, y al que se llamó Centenario. Obra de los ingenieros Roqué y Granillo Barros el puente es semejante a uno parisiense sobre el río Sena. Se apoya en seis arcos rebajados y tiene 10 pequeños balcones en una suerte de miradores. Escalinatas decorativas permiten el acceso al río y tiene vistosas columnas de iluminación.

Antártida Argentina. Está en el cruce fluvial de la calle Jujuy y une el Centro con barrio Alta Córdoba desde 1950. Lo construyó la empresa de Benito Roggio y consta de tres amplios arcos rebajados revestidos con ladrillos a la vista. Para el puente se encargó la famosa escultura del “Oso Polar” que hoy se encuentra en la puerta del Museo Emilio Caraffa. Ideada por el artista Roberto Viola y llevada a la piedra por el escultor Alberto Barral, cuando se advirtió que en la Antártida no hay osos polares la escultura comenzó innumerables traslados hasta hoy, que reside en el Museo de Bellas Artes.

Avellaneda. En su construcción, el puente Avellaneda tuvo dos etapas y el actual es fruto de la unión de dos puentes. El sector derecho es el más antiguo (1889/ 1890) y tiene ocho arcos en mampostería de ladrillos. Entre 1968 y 1971 se hizo el lado izquierdo que continúa la serie de ocho arcadas (estas de hormigón), unidas a las más antiguas.

Santa Fe. El actual puente es de 1956 y el original fue construido en 1890. Es de estilo moderno realizado en hormigón armado. Fue el primero en ser intervenido por el proyecto “Puente, arte y espacio público”, que consistió en la creación de murales en cinco puentes con el objetivo de recuperar los espacios públicos y renovar su imagen.

La ciudad de Córdoba tiene el privilegio de observar el cordón serrano al noroeste desde la ciudad. El amplio horizonte que ofrece el río Suquía es un generoso portal panorámico que muestra las primeras estribaciones desde el centro de la ciudad y los cordobeses se apropiaron del lugar para hacer caminatas acompañados de mascotas, cicloturismo, actividades físicas o para compartir tarde de mates con amigos.